Historia Oculta
La Increíble Tecnología Egipcia
Escrito por Manuel Delgado
"No importa los años que el hombre lleve investigando esta antigua civilización: los enigmas siguen superando a las respuestas. Sin embargo, las inscripciones en la tumba de un faraón pueden arrojar luz sobre muchos interrogantes. Aquí se expone una revolucionaria hipótesis sobre el pueblo del Nilo, muy alejada de las teorías arqueológicas tradicionales."
El Valle de los Reyes fascina por mil razones: las maravillas allí encontradas han animado la codicia y la vanidad de muchos. Oro y riquezas, honor y gloria. Yo había recorrido sus serpenteantes caminos, compartiendo con cada infructuosa perforación la ilusión de búsqueda de anónimos románticos. Y fue entonces cuando mi mirada se detuvo casualmente ante las inscripciones de una tumba. Sin saber muy bien por qué, me llamó poderosamente la atención.
Ya conocía la tumba de Ramses VI de otras ocasiones y el principal motivo de mi nueva visita era disfrutar a la sombra del mausoleo, de una botella de agua adquirida tras cinco minutos dedicados al regateo, y olvidarme de los 53 grados que esperaban para seguir cobrándome el peaje de tránsito por el Valle de los Reyes.

Eran las cuatro de la tarde. Mis guías gritaban indicándome el inminente cierre del recinto pero yo, simulando no entenderles, continué hacia dentro. Un largo pasillo, una antesala, una sala de pilares, un segundo pasillo, una segunda antesala y, por fin, la sala del sarcófago. Allí, la mente se abstrae en el tiempo y uno puede contemplar a los antiguos egipcios decorando techos y paredes.
El faraón había muerto y la casta sacerdotal dirigía las operaciones. Los obreros seguían sus consignas, quizás ignorando el significado de los grabados que realizaban -que incluían textos de libros sagrados, y signos de dudosa interpretación-, reservados únicamente para la comprensión de unos cuantos elegidos.
Emprendimos la salida hacia el exterior, y fui quedándome rezagado sobre los tramos de escalera de la segunda antecámara. Esta, de unos quince metros de longitud, estaba iluminada sólo por cuatro fluorescentes de 25 watios. No obstante, podían verse unas figuras en el techo que parecían llenas de vida. Debí permanecer allí unos minutos, hasta que mis acompañantes regresaron por mi, y adivinando mi interés, intentaron ganarse una propina con todo tipo de explicaciones.
- Es la representación de la creación del disco solar.
- ¿Qué es eso del disco solar?- dije,
- Pues la veneración al Sol, benefactor de las cosechas.
- Pero este Sol no ciega, pues le están mirando; no está lejos, parece que lo tocan, en el aparecen cabezas, es como si estuviese habitado...
No supieron qué contestarme y apelaron a las inciertas creencias religiosas de la época. Me mostré conforme, para que se callaran: no podía perder tiempo. El guarda amenazaba con dejarnos encerrados. Me arrojé al suelo, donde deposité la cámara.
![]() |
| Uno de los enigmáticos grabados de la pirámide: este extraño disco doble parece elevarse del suelo. |
Impresioné mi último rollo de película, y las copias salieron con la tonalidad verde del fluorescente, más o menos nítidas pero, sin lugar a dudas, sorprendentes.
Lo que en un principio era sólo intuición fue pronto tomando forma, aunque las dudas me asaltaran continuamente.
La tumba de Ramses VI es una de la más visitadas por su conservación, belleza y proximidad con la famosa tumba de Tutankamon.
Era imposible que nadie hubiese reparado en el techo de la segunda antecámara; o pudiera ser que mi interpretación no fuera tan evidente como llegué a pensar. Pero los enigmas de Egipto cabalgan a lomos de las hipótesis. Los millones de libros escritos sobre el tema son la más clara prueba del desconcierto reinante, donde casi todo tiene cabida.
¿Qué representa la figura redonda que hay entre las dos mujeres del grabado? Podría ser el Sol, o un objeto desconocido que desprende energía.
Si las pirámides de Giza hubiesen sido destruidas por un terremoto y sólo se conociese su existencia a través de leyendas o papiros, muchos dudarían de su existencia. Pero están ahí, como también lo están las inscripciones de la tumba de Ramsés Vl, desafiándonos a todos con su mensaje escondido entre trazo y trazo.
La verdad tardará mucho tiempo en saberse. En este artículo apunto una posibilidad fruto de mi apreciación subjetiva, con la elemental prudencia de reconocer que hay gentes más doctas que yo, que podrán confirmar o desmentir lo que aquí expongo.
No se comprende cómo en el Egipto anterior al año 5000 a. de C. no se han encontrado huellas de algún tipo de civilización. Inesperadamente, un pueblo primitivo empieza a construir edificios, a utilizar la escritura y demuestra poseer increíbles conocimientos científicos. Egipto, al igual que otras culturas, se convirtió casi de un día para otro en una civilización superevolucionada.


