Conspiraciones
La Orden de la Calavera y los Huesos
Escrito por Héctor Antonio Picco
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¿La Escuela Maldita De George Bush? ¿De Dónde Surgió?
Del refranero popular: “No tiene la culpa el chancho, sino el que le da de comer”
(Firmado: El Chancho)

En su libro “El Stablisment Secreto de América” Anthony C. Sutton escribe que “Unos la conocen como la Orden; durante más de ciento cincuenta años sus miembros la han llamado Capítulo 322, una sociedad confidencial de origen alemán.
A partir de 1856 y durante un tiempo se la conoció como el Russell Trust. Hoy sus miembros la llaman Hermandad de la Muerte y sus detractores El Cráneo y los Huesos”.
Estaría relacionada en forma directa con Los Iluminados de Baviera, alumbrados en 1776 en carácter de Orden buscadora de la fraternidad humana. Trece años después ya tutelarían la Revolución Francesa, que establecería (en el papel) los Derechos Humanos, los que jamás cruzarían la frontera del mero entintado, puesto que cada vez que son conculcados sus defensores comienzan a enarbolarlos cuando quienes se rebelaron contra una injusticia ya fueron todos aniquilados.
La crónica historiográfica define claramente a su pareja fundacional: Alphonse Taft, quien sería Secretario de Defensa de EE.UU. en 1876 y un hijo suyo, William Howard, presidente de la Unión en el período 1908/1912; su nieto, Robert (fallecido en 1953) resultó precandidato republicano, tres veces fracasado, en 1940-48-52: Su yunta, William Huntington Russell, dio firmemente comienzo a las actividades de la Hermandad en 1833.
Este último caballero era miembro de una familia de fortuna incalculable, amasada en el tráfico del opio, iniciado por Samuel Russell, su primo. El negocio consistía en adquirirlo en Turquía y venderlo en China, protegido por la escuadra británica. En esta cándida actividad estaban incluídos además los Forbes, Cabot, Delano, etc.
Y fue precisamente John Murris Forbes quien financió la carrera del escritor Ralph Waldo Emerson (1803-1882), renovador espiritual que asumió la New Age; también colaboraron con él Warren Delano, abuelo del presidente Roosevelt, más Joseph Coolidge, cuyo fundó la United Fruit, y su nieto presidió el Consejo de Relaciones Exteriores, etc. (corporaciones que hambrearon a Centroamérica y aún más); toda esta buena gente es la auténtica “madre del borrego” de la dulce literatura espiritual marquetinera actual.
Este texto serial continuará con los hijos... de Yale, claustro universitario de varias generaciones de los Bush, donde se educan los que alimentan a El Chancho, que vive feliz.
La membresía se realiza entre los integrantes del penúltimo curso de la Universidad de Yale, ubicada en la ciudad de New Haven, costa norte del Long Island Sound (EE.UU.), estado de Connecticut, proyectándose su influencia hasta en el período de posgrado.
En la Isla del Ciervo del río San Lorenzo se reúnen los directivos y su procedimiento de elección no ha variado desde el año 1832, y siempre se admiten en la Hermandad nada más que 15 miembros en actividad, de tal manera que siempre existen entre 500 y 600 miembros activos, todos ellos provenientes de las grandes familias “Anglosajonas”, y muchas veces los padres ceden plaza a sus hijos. Las reuniones se realizan en la Casa de los Huesos o la Tumba en el campus de Yale, que es una pequeña casa de piedras con forma de mausoleo.
En esa honorable casa de estudios el costo “Por Año Y Alumno” está en unos...U$S 275.000.- ...así que por allí no entraría a cursar jamás ningún hijo de vecino pobre, ni siquiera de mediana clase media yanqui, sin embargo, (siempre hay un sin embargo y por varios de estos los argentinos quedamos embargados)...un profesional criollo, Carlos Silvani, quien destruyó los entes recaudatorios de impuestos primero de la milenaria China, para que llegara el consumo Occidental y Cristiano, y luego de la República Argentina (para que casi lo perdiera, salvo para el tercio de su población, lo que se llama técnicamente Transferencia de ingresos), se dice de total buena fuente que “educó” cuatro hijos allí.
Es decir: es posible que además de pertenecer a las familias patriarcales de la plutocracia norteamericana se pueda acceder también a esos claustros si uno es hijo de...Yale.
De todos modos esto no indicaría demasiado en cuanto al tema de las sociedades secretas u ordenes raras, pues no sería una excepción sólo en esa famosa Universidad.
Tengamos en cuenta, por ejemplo, que Domingo Felipe Cavallo, ilustre ministro de economía de la Nación Argentina, compartiente del andarivel de la bonanza económica de los trabajadores argentinos con el sensible Conde Pontificio Carlos Saúl Menem, retoño de un humilde fabricante de escobas de la ciudad de San Francisco (prov. de Córdoba, Argentina), también fue destinatario de importantes Becas en carísimas Universidades de la Unión; alguna gente mal pensada dicen que por su calidad de cadete fiel de David Mulford, uno de los más poderosos dueños de los omnipotentes Fondo Comunes de Inversión, esta buena gente que maneja los U$S 40.000.000.000 (40 billones), que deciden la vida (léase muerte) de unos 100.000 niños por día en la redondez del planeta. Pero...volveremos a Yale y sus hijos en la Entrega III.
Allí hablaremos de los maravillosos (por lo escabrosos para los que nacieron mal), rituales de admisión e iniciación de SKULL AND BONES.
Sin desearlo para nada, parecerá el relato de una fiesta macabra del dios Morbo. Continuará...
